Los contenedores de vidrio situados en las calles sirven
para recoger únicamente los envases de vidrio (tarros
y botellas) que todos consumimos. Hay otros materiales, como
pueden ser la cerámica u otros tipos de vidrio (vasos,
cristales de ventanas, etc.), que, al tener una composición
distinta a la del vidrio de los envases, deben ser depositados
en los puntos limpios de los pueblos y ciudades.
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| Qué debe ir y qué no debe
ir al iglú |
| DEBE IR |
NO DEBE IR |
| Botellas
de vidrio. Botellas de zumos, refrescos,
mostos, sidras, vinos, licores, etc. |
| Tarros y
frascos de vidrio. Tarros y frascos de vidrio
tanto de bebidas y alimentos como de perfumes. |
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| Envases
de medicamentos. Los tarros y botellas de
medicamentos entran en un circuito de reciclaje
distinto al del resto de los envases de vidrio;
por eso, no deben depositarse en los iglúes
verdes. |
| Cualquier
elemento de vidrio o cristal (vasos, ventanas, etc.)
que no sea un envase. Las cristalerías,
las vajillas, los jarrones, el vidrio plano, vidrio
armado, vidrio laminado, las ventanas, etc., Tienen
su propio circuito de reciclado. |
| Cerámicas,
porcelanas, ladrillos y piedras. Éstos
son los principales enemigos del reciclado de vidrio.
Todos funden a temperaturas distintas a las del
vidrio. Por eso, si llegan a los hornos vidrieros,
producen botellas y frascos excesivamente frágiles,
que hay que desechar. |
| Tapas y
tapones. Es recomendable que los envases
se depositen en los iglúes libres de tapas
y tapones. |
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