Ecovidrio se financia a través de dos vías: las aportaciones de las empresas envasadoras y la venta del residuo de vidrio.
Todas las empresas que ponen un envase de vidrio en el mercado realizan una aportación por la que cumplen con la obligación que tienen las empresas, según la Ley de Envases, de financiar la recogida selectiva de los envases que ponen por primera vez en el mercado español. A través de poner en sus envases un logotipo distintivo –el punto verde–, que muestra que ese envase ha financiado un sistema de recuperación y reciclado. Actualmente, 2.582 empresas se han adherido a Ecovidrio.
Con la adhesión a Ecovidrio, las empresas que envasan parte o la totalidad de sus productos en vidrio se aseguran de que los envases que ponen en el mercado nacional son recogidos y reciclados en su totalidad. Se cumple así con la obligación que tienen las empresas, según la Ley de Envases, de financiar la recogida selectiva de los envases que ponen por primera vez en el mercado español.
Otra de las vías de financiación de Ecovidrio es la venta del residuo de vidrio para ser utilizado como materia prima secundaria. Esta venta se realiza a través de subasta pública.
Como asociación sin ánimo de lucro, Ecovidrio no reparte beneficios, sino que destina todos sus ingresos a la recogida selectiva de residuos de envases de vidrio y a colaborar activamente en la puesta en marcha de campañas de información y sensibilización ciudadana.